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DuraciÛn
de las impros...
Por Jean-Marc
Lavergne
(Tomado de la Web de
la LNI: www.lni.ca)
øQuÈ
tiene en com™n las improvisaciones "El Banquete", "°A nosotros
dos!", "El Gendarme y el NiÒo" y "Nueva York; Realidad o
IlusiÛn"? Todas son improvisaciones que se incluyen en la categorÌa de
improvisaciones largas. Se hicieron respectivamente en veinte, diecisÈis, doce
y nueve minutos. Por otra parte tienen la particularidad de formar parte de los
momentos que uno m·s recuerda.
La temporada pasada, en la semi-final,
la improvisaciÛn de 17 minutos entre Patrice Coquereau y Simon Boudreau (ìUna
cara interesanteî) hizo las delicias de los asistentes y sola ella justificÛ
la asistencia al match, seg™n algunos testimonios recogidos. °Uno todavÌa
habla de ella!
M·s de nueve mil improvisaciones
diferentes fueron jugadas, hasta la fecha, en los partidos organizados por la
LNI. La mayorÌa de ellas no dejÛ ning™n rastro en nuestras memorias,
simplemente porque no merecieron estar allÌ, porque no llegaron a ser un ìmomento
teatralî cuando fueron creadas. Es totalmente normal. Uno no puede
pretender que todas las improvisaciones lo sean.
La duraciÛn de una improvisaciÛn
influencia directamente en su ìescrituraî, aunque los jugadores siguen
siendo fundamentalmente los responsables de la calidad de esta escritura. Las
improvisaciones de 3, 4 o 5 minutos raramente permiten tener el tiempo necesario
para escribirlas bien, porque los jugadores son detenidos en medio de su
embestida, en las impros m·s largas, los que se van a convertir en buenos
momentos, se consiguen a menudo despuÈs de 3, 4 o 5 minutos de ondulaciÛn,
negociaciÛn y reconocimiento entre los protagonistas. Es solo despuÈs de un
cierto momento que "despeganî para llevarnos al sÈptimo cielo.
Admito que cuando no despegan, °una
impro larga es dolorosa! Una impro mala y corta es mucho m·s f·cil de soportar
que una larga, porque al menos el final llega sin sufrir demasiado . Pero aquÌ
est· el precio que se pagar·n, el riesgo de perder el privilegio de asistir,
en un momento dado, a la creaciÛn pura y espont·nea de un maravilloso momento
del teatro.
y del n™mero de jugadores...
Volvamos a las improvisaciones largas de
las que hablaba al principio. Tienen otra cosa en com™n: fueron jugados 1
contra 1 (o solo, en el caso de la comparada
de Roberto Lepage). Incluso habiendo anunciado jugadores ilimitados;
se logrÛ ese famoso banquete que hicieron juntos, el 24 de octubre del aÒo
80, Denis Bouchard y Robert Gravel, instalando una enorme mesa a lo largo de
toda la pista. La primera rÈplica de Robert Gravel fuÈ: "°Los otros no
vendr·n!". El mensaje fue lanzado y Denis Bouchard pudo aflojar y gozar el
momento. Šl no volviÛ a ser el mismo despuÈs de esta improvisaciÛn. De
jugador ordinario, pasÛ a tener una atemorizante seguridad hasta el final de su
carrera de improvisador.
La improvisaciÛn "Con nosotros
dos" reuniÛ a dos jugadores franceses en un momento patÈtico del primer
Mundial en 1985. En el perÌodo adicional, Šric MÈtayer
tuvo que penetrar forzadamente en una Viviane Marcenaro resuelta y
decidida. Tuvo a la chica encima. Como si estuvieran casados.
Pero de las improvisaciones largas de dos jugadores en vez de varios, no se puede hacer un dogma. Un dÌa, les hablarÈ sobre "historia de una aldea" que puso en escena a los seis jugadores de un mismo equipo durante doce minutos. Pero quiz·s usted la recuerda.
Jean-Marc
Lavergne
© Producciones Jan-Marc Lavergne y el ThÈ’tre
de la LNI inc.