Todo comenzó en 2001 cuando los payasos César Gouvêa y Márcio Ballas deciden crear, en el patio de la casa de César, un espectáculo que uniese sus dos pasiones: payaso e improvisación. Ahí nace Jogando no Quintal. Atraídos por la idea de investigar en ese lenguaje y profundizar esa experiencia tan inusitada en Brasil, clowns con bastante experiencia profesional se sumaron a la dupla.
Así comenzaron los primeros juegos para una pequeña platea de veinte personas. El esepctáculo fue tan exitoso que, en pocos meses, tuvo que mudarse de su estadio original en la Calle Cotoxó de Sao Paulo debido a la cantidad de público que no paraba de crecer.